octubre 01, 2012

Si llevo Kanban, también llevo los principios ágiles

Recientemente se está hablando de si kanban es una metodología ágil o no. Creo que la primera vez que me lo plantee fue al leer una serie de magníficos posts de Michael Sahota sobre la cultura de las organizaciones.

NOTA: Es realmente curioso que un tema tan específico haya llegado a una revista como Forbes. Steve Denning, al que debeis seguir atentamente si no lo haceis ya, está "fusilando" las ideas de Agile, pero moviendolas exactamente allá donde las necesitamos: en el mundo fuera de IT, hablando a la gente de siglas raras (CEOs, CTOs,...) y el resto de "managers" que no entienden el mundo IT.
M. Sahota empezó identificando los principios ágiles sobre una clasificación de culturas organizacionales.


Este modelo, de William Schneider, tiene dos ejes, uno para la orientación a realismo/posibilismo y otro para la orientación de orientación a las personas o a la compañía. Sahota clasifica las regiones COLABORACIÓN y CRECIMIENTO como las que encajan con la cultura Ágil. En resumen, establece los principios alineados con la cultura más adecuada a cada uno de ellos, y es donde se situan la mayoría de los 12 principios del manifiesto.
Posteriormente analizó kanban como metodología, aplicando el mismo sistema, y Kanban según él, pertenece a al cuadrante de CONTROL.


 Se centra en el sistema, en los procesos, y únicamente hace una pequeña (aunque importante) referencia a mejorar colaborativamente. No quiere decir esto que kanban no pueda dar soporte a los principios ágiles, todos tienen cabida.
La clave para mi es la siguiente: Una vez comenté en un tweet, imposible de encontrar ya :(, que Kanban bien hecho llevaría a terminar haciendo Scrum. Por supuesto hablaba del desarrollo de producto, donde encaja muy bien Scrum. Pero a lo que realmente me refería, es que no concebía kanban sin aplicar los principios ágiles. Buscando la mejora continua con los valores y principios ágiles, en los cuales Scrum se fundamenta. Sin principios ágiles no hay Scrum. Sin embargo, sí podrías hablar de kanban sin esos principios.

En realidad, kanban, como todas las herramientas es absolutamente agnóstica en cuanto a principios y valores. Más de una vez he insistido en la idea que podría parecer que hacer Scrum, sin hacerlo realmente. Si utilizas las reuniones, roles y artefactos de Scrum, pero no buscas la aplicación de los principios en los que se basa, no estás haciendo Scrum.

 Así que cuando voy a trabajar con un equipo que utiliza o empeiza a usar kanban, siempre llevo en la maleta los principios ágiles. El concepto de la gestión del flujo de trabajo y minimizar el trabajo en progreso de kanban, más los principios ágiles que nos guíen en nuestra mejora continua, crean una combinación ideal: un punto de partida muy útil para aquellos equipos que por las razones que fuera no pueden o no quieren empezar a trabajar con Scrum.

 Actualización Enero 2013: Un enlace interesante con la misma idea: Kanban Values or How I Almost Attacked a Manager With Hot Coffee

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